sábado, 2 de julio de 2016

Claves para reconocer la depresión infantil

La depresión, que antes sólo se diagnosticaba en personas adultas, también están haciendo sufrir a los niños. Puede surgir a causa de "cambios importantes y estrés", como resultado de la pérdida de los padres, un divorcio, o problemas familiares, etc.

Claves para reconocer la depresión infantil

Claves para reconocer la depresión infantil
Forografía realizada por RyanMcGuire de Pixabay
Puede surgir a causa de cambios importantes en la vida del chico
Aproximadamente el 5% de los niños de la población general, padece de depresión en algún momento. Los niños que viven con mucha tensión, que han experimentado una pérdida, o que tienen desórdenes de la atención o de la conducta, o discapacidades en el aprendizaje, o a problemas de salud mental, corren mayor riesgo de sufrir depresión.

¿Mi hijo está deprimido?

Seguro que en algún momento de la infancia de su hijo, alguna madre se ha preguntado eso. Lo primero que hay que decir es que cada chico es único en su forma de ser. Hay que conocer muy bien al nene, y saber lo que es realmente normal en su comportamiento. No hay que apresurarse a sacar conclusiones. Padres, maestros y profesores deben estar atentos cuando algún chico presente alguna de las siguientes características:

  • Está continuamente triste, llorando con más facilidad.
  • Pierde el interés por los juegos preferidos y por la escuela.
  • Se aleja de sus amigos y de la familia.
  • Presenta una comunicación pobre.
  • Se aburre y se cansa con facilidad.
  • Presta menos energía o concentración.
  • Se queda irritable o demasiado sensible frente a pequeñas frustraciones, montando rabietas o berrinches con más facilidad.
  • Se lo nota extremadamente sensible hacia el rechazo y el fracaso.
  • Expresa baja autoestima, depreciándose a ellos mismo.
  • Elige "finales tristes" para sus cuentos y representaciones.
  • Se comporta de una manera agresiva.
  • Se queja constantemente de dolores tales como de cabeza o de estómago.
  • Duerme demasiado, o muy poco.
  • Come demasiado, o muy poco.
  • Sufre una regresión, hablando como un bebé u orinándose en la cama.
  • Habla de suicidio.
  • Habla de escaparse de la casa.

El caso de los más chiquitos


Con niños de hasta tres años, las señales para preocuparse empiezan cuando parecen tristes o decaídos, aun cuando se les está consolando. Pueden, incluso, que se peguen desesperadamente a quien se ocupa de ellos o que dejen de comunicarse. La depresión en esos niños está casi siempre conectada con el cambio o pérdida de la persona responsable de su cuidado, o cuando quien les cuida no es capaz de responder a sus necesidades.

Qué se puede hacer en esos casos:


  • No ignore los síntomas de depresión. Dé a su hijo más atención de lo normal. Juegue con él y así le será más fácil hablar sobre sus problemas. Lea libros infantiles, con temas relacionados, dibuje, pinte, construya un rompecabezas con su hijo. Debe dedicarle un momento especial y único, y así crear un ambiente más cercano y de confianza.
  • Hágale preguntas y esté atento a las "pistas". Un chico en edad escolar (primaria) puede llegar a decir "soy tonto". No se trata simplemente de apoyarlos diciéndoles que no lo es, pregúntele sobre el por qué piensa que es así, si pasó algo en la escuela, etc. Podrá contestar diciendo que todo es una porquería. Y entonces pregúntele qué es lo que le parece malo. Lo importante es indagar sobre lo que piensa el chico. Sepa que él necesita de atención, de interés de su parte.
  • Establezca y mantenga las rutinas. El nene necesita sentirse arropado por una disciplina. Se sienten colaboradores y partícipes cuando se establece un horario para cada actividad. Los "límites" los piden ellos. Por ejemplo: no existe nada más cálido y lleno de afecto como leer un cuento antes de dormir, y ser bien arropado en su camita. De esta forma estará diciendo a su hijo que los problemas no son culpa de ellos. Que todo continúa como antes y que él es importante para usted.
  • Esté atento por si el chico tiene estrés. Es necesario reevaluar el calendario diario de actividades. Pregúntese si su hijo no está haciendo demasiadas cosas. Si no le está sobrecargando de actividades. Puede que el chico se siente cansado y estresado.
  • Tranquilícelo. Nada mejor que mimarlos, y a la vez averiguar sobre su rutina. Estar pendiente sobre el tipo de comida que más le gusta, si duerme toda la noche, si necesita de nuevas actividades y rutinas.
  • Busque tratamiento médico en el caso de que su hijo empiece a aislarse, comportarse mal, o a hacer comentarios negativos sobre él mismo. Tendrá que confiar en su instinto. Si ve que su nene ha sobrepasado el límite de la normalidad, busque ayuda y apoyo médico. El diagnóstico y tratamiento temprano de la depresión son esenciales para los chicos deprimidos. Comente el caso con el pediatra.


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