Conocidas también como terceros molares, las muelas de juicio usualmente aparecen en los jóvenes adultos entre los 15 y los 25 años. Debido a que en la boca no poseen suficiente espacio para salir, es necesario extraerlas cuando quedan atrapadas o toman posiciones totalmente inadecuada.
Malditas muelas de juicio
![]() |
| Fotografía realizada por jarmoluk de Pixabay |
A pesar que la salida de las muelas de juicio es una consecuencia del desarrollo normal de la dentición de una persona, cerca del 30 por ciento de la población carece de todas o algunas de ellas.
¿Por qué son tan molestas?
Las muelas de juicio, terceros molares o cordales, son los últimos dientes en desarrollarse y aparecer en la boca. Son llamadas "muelas de juicio" porque usualmente aparecen entre los 15 y 25 años, denominada edad del juicio o de mayor sentido común. La posición normal de estas muelas es detrás de los segundos molares, o molares de los 12 años. Muchas veces, los maxilares o mandíbulas de las personas de hoy en día, no son lo suficientemente grandes para alojarlas.
¿A qué se debe esto? La explicación reside en la evolución filogenética de la especie humana, donde el tamaño de los maxilares ha ido disminuyendo, pero no así el número de dientes en la boca. De esta manera, las muelas de juicio -al ser las últimas en salir- no encuentran espacio suficiente para alojarse cómodamente, sin originar problemas. Este hecho evolutivo se explica por la menor necesidad de una gran potencia masticatoria, a medida que el hombre fue elaborando alimentos más blandos y, por lo tanto, más fáciles de masticar.
Pero la evolución de los huesos no se asemeja a la de los dientes: el 90% de los hombres tienen sus 32 dientes definitivos y, además, un tamaño imposible para alojarlos en sus maxilares. Asimismo, se especula que dentro de unos miles de años seguramente ningún hombre tendrá molares cordales.
¿Cuándo debemos extraerlas?
En algunas ocasiones, las muelas de juicio permanecen asintomáticas durante toda la vida. Sin embargo, con el correr de los años, pueden aparecer problemas que van desde algo tan sencillo como una caries dental, hasta la formación de algún tipo de tumor. Por este motivo, debemos tener en cuenta que las principales causas que requieren la extracción de estas muelas son:
- Dolor
- Infección en la boca por retener alimentos difíciles de eliminar con el cepillado (pericoronaritis)
- Hinchazón del rostro
- Hinchazón de las encías en la zona posterior de la boca
- Caries y presión sobre la raíz del molar adyacente
- Apiñamiento dentario
- Lesiones quísticas
- Bacterias y formación de placa
- Enfermedades de las encías y de la mandíbula
- Absorción patológica en las piezas vecinas
Calmantes naturales
El jengibre es considerado una de las plantas que ayudan a disminuir el dolor de muelas. El líquido resultante de su infusión puede utilizarse para realizar compresas que se aplican externamente sobre la mandíbula para aliviar el dolor. Igualmente, masticar una rodaja de jengibre puede ser una sencilla manera de aliviar el dolor de muelas.
También una receta casera con jengibre evitará los dolores a lo largo del nervio y sus ramificaciones.
Se coloca en un recipiente una cucharadita de jengibre en polvo y media cucharadita de harina de maíz. Se mezcla bien hasta obtener una masa. Se aplica con una gasa -a modo de cataplasma- sobre la zona afectada y se la deja actuar durante toda la noche.
Por otra parte, para aliviar el dolor de muelas también pueden realizarse, varias veces al día, enjuagues fríos resultantes de la infusión de manzanilla.
Está clínicamente comprobado que la aspirina alivia rápidamente el dolor, porque bloquea la transmisión del estímulo del malestar. Incluso posee efecto antiinflamatorio.

EmoticonEmoticon